• al pueblo con los abuelos

Al pueblo con los abuelos. ¡Planazo!

¡Benditos abuelos! Esta expresión la oímos mucho entre los padres sobre todo cuando se termina el cole. Los niños comienzan sus merecidas vacaciones, pero a la mayoría de los padres aún nos quedan unas cuantas semanas para conseguir las nuestras. Sin duda, la expresión “conciliación familiar” empieza a colarse en todos los corrillos de padres y madres.

Campamentos de verano, malabares familiares o la opción de llevar a nuestros hijos a pasar unos días o semanas con abuelos al pueblo suelen ser las opciones elegidas por muchos de los padres para esta época estival. Si a nuestros hijos les parece una buena idea, a nosotros mejor. ¡Nos gustan los superabuelos!

A veces podemos caer en la idea de que enviar a nuestros hijos con familiares a disfrutar unos días durante el verano puede estar reñida con la función de padres. ¡Nada más lejos! ¿Quién no recuerda unos días con los abuelos en la playa o en el pueblo durante esos días de verano? Qué divertido y, sobre todo, qué buen recuerdo.

Verano con los abuelos

Poder pasar tiempo con los abuelos y abuelas es una suerte que no está al alcance de todos. Así que si tienes la oportunidad de dejar que tus hijos disfruten de los seres queridos más longevos de la familia, ¡adelante!

Este vez no se van a ver un ratito, esta vez se van a conocer de verdad. Se llevarán tantos años de diferencia que sus mundos serán muy diferentes. Seguro que al principio, a los abuelos les cuesta un poco entender cómo se usa un fidget spinner y a tus hijos entender por qué hay que poner “el parte” sí o sí a la hora de comer, pero acabarán todos en el sofá echando una cabezada.

Puede que los abuelos no cocinen pizza para cenar pero seguramente, si van todos juntos a recoger las hortalizas de la huerta, lo que se cocine por la noche estará mucho más rico. Implicar a los pequeños en la recolección de alimentos, el cuidado de las plantas y la elaboración de las comidas y cenas, les vendrá genial.

El tiempo de actividades de ocio entre los más mayores y los más pequeños de la casa, también será muy enriquecedor para ambas partes. Al parque cercano, de paseo por el campo, una tarde en el cine o una partida a las cartas o “los chinos” se pueden convertir en un planazo de verano, como lo oyes.

Además, pueden compartir millones de historias, de las de ahora y de las de antes. Son justo esas de antes, las que contadas desde la primera persona, enseñarán a los más pequeños cómo era la sociedad hace muchos años y cómo ha cambiado el entorno. Sin duda alguna, los abuelos son historia viva. ¡Disfrútalos!

2017-08-02T11:29:38+00:00 Tags: , , , |
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