• Adaptar la alimentación de tu bebé tras la lactancia exclusiva

Es un proceso largo pero que vale la pena cuidar. Es la base de su futura alimentación.

Durante los primeros meses de vida, la leche proporciona a tu bebé todos los nutrientes que necesita a través de la lactancia materna o artificial. Pero a medida que se va haciendo mayor, sus necesidades aumentan y poco a poco deberás ir introduciendo la llamada “alimentación complementaria” en su día a día. Debe ir acostumbrándose, poco a poco, a los diferentes alimentos que conforman nuestra dieta. No tengas prisa, pero no te detengas. Es conveniente que se vaya adaptando a nuevos sabores y texturas de manera progresiva.

Los tres primeros años de vida son esenciales para asegurar un buen desarrollo de tu pequeño y sentar las bases de su alimentación futura. Aquí tienes algunos consejos:

  1. Hay algunos minerales claves para su correcto desarrollo, como el hierro. Se encuentra en cada célula del cuerpo y es muy importante para el óptimo desarrollo mental y motor. El porcentaje de niños que no alcanza la ingesta diaria recomendada en nuestro país es del 64%. Introduce alimentos ricos en hierro en su dieta, como carnes rojas, salmón, atún o algunas legumbres secas.
  1. Las organizaciones sanitarias también han alertado sobre las carencias de Omega3 en la dieta de nuestros pequeños. Para que no le falte a tu hijo, añade pescado azul a su dieta. Un aporte adecuado de estos ácidos grasos es esencial para el funcionamiento cerebral.
  1. La leche sigue siendo imprescindible. Aunque la alimentación complementaria va ganando protagonismo poco a poco, la leche sigue siendo un elemento clave en su dieta. A partir del año, los niños ya pueden tomar leche normal, de todos modos, optar por una adaptada y enriquecida no es mala idea, ya que complementa su alimentación y la procesarán más fácilmente. La leche de vaca contiene muchas proteínas y grasas saturadas.

Los expertos aseguran que durante el primer año, el niño debería tomar como mínimo medio litro de leche al día, que equivale a unos 2-3 vasos de leche.

Si te han parecido útiles estos consejos para adaptar la alimentación de tu hijo tras la lactancia materna o artificial, échale un vistazo también a Gluten, cómo introducirlo y Los mejores alimentos para el desarrollo de tu hijo.

 

 

 

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