Cómo alimentar la autoestima de tu hijo

Cuidar la autoestima es imprescindible para que tu hijo tenga un buen desarrollo durante su infancia y para que, en un futuro, acabe siendo feliz. De hecho, todos los padres lo tienen clarísimo y fortalecer la autoestima de los más pequeños suele ser un objetivo primordial en su educación, aunque no siempre es fácil de conseguir. Por muchos besos, abrazos y cumplidos que le des diariamente a tu pequeño, a menudo pueden aparecer ideas sobre sí mismo que lo contradigan.

También es cierto que no todos los niños tienen el mismo concepto de sí mismos. Algunos se valoran más que otros. Todas las personas somos diferentes y en este aspecto también se nota. Así que el secreto no está sólo en mimarlos y quererlos mucho, que seguro que ya lo haces, sino en ayudarle a que él también lo sienta y lo tenga siempre presente. Te damos un par de pistas para ayudarle en esta difícil tarea.

Ingredientes fundamentales para cuidar su autoestima

  1. Un buen cuidado por dentro y por fuera. En su día a día, enséñale a que cuide tanto su cuerpo como su mente. Es uno de los pilares para fomentar la autoestima. Explícale la importancia de dedicar una parte de su tiempo diario a sí mismo para conectar con su interior a través del silencio y la respiración. El cuidado de las propias emociones debe empezar desde la infancia. Aunque creas que todavía es muy pequeño para hablarle de estos temas no es así.
  2. Valora sus esfuerzos y ayúdalo a mejorar. Cumplir con los objetivos está muy bien pero ten en cuenta también su esfuerzo y perseverancia. Dale importancia a sus ganas de esforzarse y hacer las cosas bien. Y sobre todo intenta no enfatizar en las cosas que hace mal y evita echarle siempre la bronca cuando se equivoca. Ayúdale pero no le hagas tú todo el trabajo, él debe sentirse capaz de solucionar sus propios problemas, sabiendo que te tiene a su lado cuando te necesita.
  3. Bríndale atención a tu hijo. Que vea que es importante para ti. Le ayudará a mejorar la imagen que tiene de sí mismo.
  4. Fomenta riesgos saludables. Motívalo a probar cosas nuevas, a descubrir y vivir nuevas aventuras. Si bien es cierto que crecen las posibilidades de fracaso, también se multiplican las de éxito.
  5. No compares. Cada uno es como es y a veces las comparaciones pueden contribuir a que empeore la imagen que tu hijo tiene de sí mismo. Valóralo por cómo es y él aprenderá a hacerlo también.
2018-06-25T11:51:27+00:00mayo 1st, 2016|Categorías: Superpoderes Arnidol|Etiquetas: , , , |Sin comentarios

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