• En verano con escayola, ¿ahora qué?

Cuando no hemos podido evitar la caída y hemos tenido la mala fortuna de que nuestro hijo se fracture un hueso llega la inevitable escayola o yeso. El dolor y la recuperación es sin duda la peor parte de la escayola, pero hay más.

No podemos dejar de pensar en lo incómoda que resulta. A nuestros hijos, sobre todo a los más pequeños, les limita mucho los movimientos. Dependiendo en qué parte del cuerpo se haya producido la fractura, podremos tener complicaciones a la hora de comer, ducharse o incluso vestirlos.

En verano es especialmente molesta, el calor y el tiempo libre no son siempre un buen aliado. Pero ya sabéis, al mal tiempo, buena cara. Aquí os dejamos  algunas ideas para perfeccionar los superpoderes y aliviar un poco los días que deberá llevarla puesta.

Ideas para perfeccionar los superpoderes frente a la escayola

  • Con el calor la playa y la piscina son muy apetecibles, pero como sabes, debemos evitar mojar la escayola, ya que podría dejar de cumplir su función. Te sugerimos hacerte con una funda especial para proteger las escayolas. Las hacen estancas, así no corremos peligro de estropearla. De cualquier forma, no es conveniente que sumerja totalmente la escayola en el agua, así que solo podrá meterse hasta el brazo, si es donde lleva la escayola, o jugar a salpicarse o refrescarse un poco, si es la pierna lo que se ha lesionado. Eso sí, una vez que nuestro hijo ha acabado de jugar con el agua, debemos dejar la escayola al aire para evitar que la condensación del sudor la estropee. Si accidentalmente el yeso se mojara, es conveniente secarla con un secador.
  • El calor aumenta los problemas de circulación. Para evitarlo es conveniente trata de mover los dedos de las manos o los pies lesionados para reactivar la circulación. También mantener a nuestro hijo o hija en un ambiente fresco. A veces puede resultar un poco pesado pero, inventaros un baile o una canción y ¡dadle ritmo a esos movimientos!
  • El picor es otro de los grandes males de las escayolas y el calor. Es importante indicar al niño o niña que nunca debe introducir nada en la escayola aunque sienta picor. Puede estropear la escayola e incluso puede hacerse daño en la piel. Debes evitar también introducir polvos de talco o lociones para aliviar el picor. Lo mejor es intentar distraer a tu hijo, rascarle suave por fuera de la escayola o incluso darle aire con un ventilador o un secador en modo frío.

Piensa que el tiempo pasa rápido y en poco tiempo estará saltando y corriendo sin problemas. Con tus superpoderes esto pasará pronto, así que esas lesiones musculares y posibles fracturas no ensombrecerán vuestro verano.

 

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